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lunes, 6 de marzo de 2017

No quiero flores...

Esta semana celebraremos el Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

No quiero rosas, ni bombones. 
No deseo caramelos, 
ni que me inviten a cenar. 
No es el día de las madres, 
ni de las mujeres, sólo por el hecho de serlo. 

No estamos ante una fiesta, sino ante una reivindicación de la Lucha de la mujer por su participación, en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.


Este día nació porque las mujeres tomaron conciencia sobre la desigualdad entre los sexos, así como del poder de la acción política. Hoy sigue vigente la lucha por mejorar las condiciones de las mujeres en el mundo y su participación en términos de igualdad. ¿Recordamos algunas?

La ONG ONE señala que, en 2016, 500 millones de mujeres eran incapaces de leer, 62 millones de niñas veían denegado su derecho a la educación y 155 países mantenían leyes que diferenciaban entre hombres y mujeres.

En cuanto a participación, los datos de la ONU, en enero de 2017, indican que, tan sólo 10 mujeres son jefas de Estado. La presencia de mujeres en los Parlamentos nacionales alcanza sólo el 22,8% de los puestos. El país con mayor número de parlamentarias es Ruanda. En junio de 2016 sólo éste país (63,8%) y Bolivia (53.1%) tenían un 50% o más de mujeres en el Parlamento.

Según datos de la OIT, la mayor parte de los nuevos empleos de los últimos años, particularmente en los países en desarrollo, se ha creado en la economía informal, en base a dos problemas concretos: la falta de oportunidades de empleo o de iniciar una actividad empresarial en la economía formal, y, por otro lado, la mayor competencia mundial que ha supuesto la flexibilización e informalización de la producción y de las relaciones comerciales.

En este contexto, apenas el 50 por ciento de las mujeres en edad de trabajar están representadas en la población activa mundial, frente a un 76 por ciento en el caso de los hombres, y la proporción de mujeres que trabaja en la economía informal no deja de incrementarse. 

En cuanto a España, hace unos días, se publicaba el informe "La falta de políticas de igualdad en el empleo incrementa la brecha salarial", que analiza el salario bruto medio anual de los hombres -25.727 euros- y de las mujeres -19.744 euros- de la última Encuesta de Estructura Salarial de 2014. Las conclusiones son alarmantes, situándose la brecha salarial en un 23.5%, con un promedio de seis mil euros menos al año para las mujeres por realizar trabajos de igual valor que los hombres.

El tema central para 2017, según ONU MUJERES, será “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”... aun nos queda mucho por hacer, por lograr, por luchar... 

¿Recuperamos este día como fecha reivindicativa?