sábado, 19 de julio de 2025

El astrolabio de Mariam

Cuentan pocas cosas acerca del esplendor de Al Andalus en diversos campos de las ciencias. Y, de entre todas ellas, una de las más florecientes y privilegiadas tanto por la atención depositada como por el desarrollo alcanzado fue sin duda alguna la astronomía. Los astrónomos y las astrónomas andalusíes no sólo se dedicaron a la construcción de importantes observatorios, realizando cálculos precisos sobre las posiciones de los astros, sino que también desarrollaron instrumentos de gran sofisticación como el astrolabio, herramienta esencial para la navegación y la medición del tiempo. 

El astrolabio era un antiguo instrumento astronómico que permitía determinar la posición de las estrellas, que era usado por navegantes, y amantes de la ciencia en general para localizar los astros y observar su movimiento, para determinar la hora a partir de la latitud o para averiguar la latitud conociendo la hora, así como para medir distancias por triangulación. Aunque no se sabe bien quién fue el inventor o inventora original, los orígenes del astrolabio se sitúan en Grecia y su invención se atribuye frecuentemente a Hiparco, alrededor del año 150 a. C. Pero el astrolabio, tal como se lo conoce hoy en día, surgió como resultado de su introducción al mundo islámico alrededor del año 750, por Basṭūlus, un conocido y popular fabricante de astrolabios ubicado en Bagdad (Irak). Su más destacada alumna sería Mariam al-Asturlabi o Al-‘Ijliyah bint al-‘Ijli al-Asturlabi, quien lograría convertirse en brillante científica, matemática, astrónoma y fabricante de astrolabios del siglo X.  

Mariam vivió en Alepo, ciudad ubicada en el actual norte de Siria. Sus astrolabios requerían cálculos matemáticos complejos y precisión, siendo no sólo precisos, sino que, además, tenían diseños muy innovadores y estéticamente bellos. Esto impresionó a Sayf Al Dawla, que reinó desde 944 hasta 967 y la emplearía en su corte en Alepo. Mariam alcanzaría gran fama con su trabajo, ayudando a desarrollar, además de innovadores astrolabios, diferentes técnicas de navegación y cronometraje.

Tales fueron sus aportes a la astronomía, que, como actual homenaje y reconocimiento, el asteroide del cinturón principal 7060 Al-‘Ijliya (descubierto por Henry E. Holt en 1990), lleva su nombre. 

¿Qué estrella verás tu hoy?




miércoles, 9 de julio de 2025

El secreto de las sultanas nazaríes


Cuenta una antigua leyenda que, en tiempos muy lejanos, antes de que la mañana se alzara para todos cuantos hoy respiramos, hubo una sultana, dueña de todas las tierras de Granada, conocida por su sabiduría del uno al otro confín del reino. 

El gran cronista, visir y secretario de la Alhambra, Ibn al-Jatib, detalló que estaba emparentada con reyes por los cuatro costados. Su padre, Mohamed, era dueño de poderosos ejércitos, contaba con grandes tesoros de la lejana India, la exótica China y se dice que, hasta habitaciones repletas de oro del misterioso Mali.

Sin embargo, lo único que verdaderamente interesaba a esta familia era el descubrimiento de la ciencia. Algunas crónicas anotaron que su hijo mayor, llamado como su padre, estaba tan prendado por la poesía que, con los años, quedó ciego por quedarse las noches en vela leyendo sin apenas luz. Del menor de los hermanos, Nasr, se dice que, hechizado por la astronomía, de tanto mirar al cielo, perdió la conciencia de lo que ocurría en la tierra. 

Fátima, la única hija y quizás la más parecida a su progenitor, amaba la escritura, consagrándose al empeño de recopilar la vida y enseñanzas de cuantos maestros descubría, buscando elaborar una enciclopedia del conocimiento de la época. De ella dicen que se hizo tan sabía que, durante siglos, no se contaba en ningún lugar su historia para que ninguna otra mujer siguiera su camino (... )

¿Conoces el Secreto de las Sultanas Nazaríes? Financiado por el Centro de Estudios Estratégicos Magrebíes (CEEM)  y la Diputación de Granada, este cuento forma parte de un proyecto que pretende mostrar la magia y el valor del patrimonio cultural e histórico andalusí del Valle de Lecrín (Granada). Hoy os animo a explorar esta iniciativa en su blog "El secreto de las Sultanas". Espero que os guste: muy felices lecturas!!

lunes, 1 de julio de 2024

Los Diez Soles del cielo

Cuenta una antigua leyenda que, cierto día, tras amanecer, los súbditos de la antigua China observaron atónitos la salida de un segundo sol. Sin salir de su asombro, al cabo de las horas vieron la salida de un tercero, y, poco después, un cuarto, quinto y sexto sol. Al caer la noche, eran diez los soles en el cielo.

Conforme aparecían, también aumentaba la temperatura en la Tierra. El calor se hizo tan intenso que comenzó a abrasar el planeta. El agua ascendió y se secaron mares, lagos y ríos. Los cultivos, otrora rebosantes de frutos, se secaron. Muchos animales, desfallecidos, murieron. Temerosos de seguir la misma suerte, los habitantes del reino buscaron refugio ante Yao, el rey sabio.  

El emperador, tras reflexionar largamente, osó dirigirse a Di Jun, el dios del cielo oriental, sabiendo que era el único que podría encontrar una solución. Tras suplicarle ayuda, éste, consciente de la gravedad de la extraña situación, envió a Yi, su mano derecha y el mejor arquero del cielo y la tierra. 

Cuando Yi vio el desolado paisaje que se extendía por el reino, pidió que le condujeran a la torre más alta del palacio del emperador. Desde allí, comenzó a disparar sus flechas y dar muerte, uno a uno, a todos los soles. Conforme iban muriendo, el cielo iba oscureciéndose y caían hermosas plumas negras. La noticia de la presencia del arquero se propagó rápidamente y la gente comenzó a salir a las calles, vitoreando y animando a Yi que, sólo tras alcanzar al noveno sol y verlo caer, bajó su arco. 

Quedó en el mundo, para poder iluminarlo, un único sol que, tras concluir su camino por el cielo, se ocultó tras el horizonte...

Desde entonces hay sólo un sol en la Tierra y Yi es recordado como un héroe de la humanidad...


*Adaptación de antigua leyenda china, recogida en "Antología Ilustrada de Mitos y Leyendas del Mundo", de C. Scott Littleton. Ed. Blume.



lunes, 19 de diciembre de 2022

Shur segah abuata afshari...

¿Has aprendido ya mi canción? ¿Sabes qué significa este tarareo que me acompaña en mi historia?

En realidad, sólo estoy repitiendo el nombre de algunas escalas del Radif, el repertorio tradicional de la música clásica iraní. 

El radif está dividido en doce escalas llamadas dastgah. Hay siete dastgahs completas: Shur, Mahur, Homayun, Nava, Segah, Chahargah, Rastpanjgah. Y cinco pequeñas dastgah (no completas), que derivan de las grandes, llamadass Avâz: Afshari, Dashti, Bayatetorc, Abuata, Isfahan.

El radif puede ser vocal o instrumental y cuenta con más de 250 unidades melódicas, denominadas gushe y organizadas en ciclos. 

Su estudio requiere una dedicación mínima de diez años en los cuales, además de memorizar el repertorio, se ejercita la búsqueda de la espiritualidad a través de la música.

Se atribuye la creación del sistema de las siete dastgahs completas a Barbad, un músico persa de la era Sasánida, que vivió del 590 al 628.



Cuenta la leyenda que el rey sasánida, Khosro Parviz (Cosroes II) fue cruel, avaro y lujurioso.

Entre sus posesiones más preciadas se encontraba un hermoso caballo negro, Shabdiz, y, cuando éste enfermó, amenazó con ejecutar al que informase de la muerte de su posesión más querida.

Por eso, al morir Shabdiz, nadie osaba enfrentarse al rey.

Tras muchas diatribas, el escudero real, solicitó ayuda a Barbad que, reconocido como virtuoso músico, cada noche interpretaba una melodía especial para Khosro.

Esa noche, cuando inició el banquete real, Barbad tocó su çārtār como era habitual, pero esta vez con una melodía tan melancólica y triste que el rey, con gran pesar, hizo detener la música para preguntar si es que Shabdiz había muerto.

Así, sin que nadie pronunciase palabra, recibió la fatal noticia...


¿Conoces la música tradicional persa?

¡Buen fin de semana!!




miércoles, 14 de diciembre de 2022

Bienvenida Navidad

No fue el fuego, ni la piedra tallada. No fue moler ni el descubrimiento de la agricultura. Según la antropóloga Margaret Mead, el primer signo de civilización de la humanidad fue un fémur fracturado y sanado. Alguien debió proteger a esa persona y proporcionarle todos los cuidados necesarios para su recuperación.

La pandemia y la crisis nos han mostrado la importancia de los cuidados y de todas aquellas actividades orientadas al mantenimiento de la vida y la sostenibilidad social. Muchas de estas actividades han sido tradicionalmente invisibilizadas e infravaloradas respecto a las acciones productivas. Reconocer los cuidados y tomar conciencia de la necesidad de cuidados que tiene la vida es construir un nuevo modelo en el que comprendemos la interdependencia y la ecodependencia de toda la vida en el planeta. 

Desde este lunes me cuidan a mí (de una cosa sencilla, nada grave). Y es bonito encontrar humanidad en el hospital, con personal médico sonriente, empático, que te tiende la mano. Es gratificante sentirte acompañada por desconocidos en la sala de reanimación que charlan contigo, animando las horas de espera y recuperación. Conversaciones livianas y triviales que nos ponen a todos de acuerdo en que esto es un ratito malo, nada más. Para mí, que soy reina maga y conozco mucho de estas cosas, la Navidad ha llegado este año un poco más pronto, porque en verdad ese es el sentido que hay que buscarle a estas fechas: compartir, empatizar, acompañar… y recuperar nuestra humanidad.  

Desde aquí un abrazo muy fuerte a todas las personas que cuidan y son cuidadas, con un gracias infinito.

Bienvenida Navidad

 



miércoles, 30 de noviembre de 2022

Sima, la Montaña, y el Origen de la Escritura


Cuenta una antigua leyenda que, en el principio de los tiempos, Sima, la primera montaña del mundo vivía feliz y la armonía en la Naturaleza acompañaba sus días… Hasta que fue creada una nueva especie, que, con sus continuas peleas, entristeció su alma... Todas las criaturas lucharán entonces por recuperar su alegría.. ¿lo lograrán?

Este es un cuento para hablar del poder de las palabras y la importancia de la escritura, porque Leer no solo enseña, sino que abre los ojos al mundo... 

¿Cuáles son tus palabras preferidas?

#simalamontaña
#azarareinamaga #cuentosconvalores


viernes, 25 de noviembre de 2022

Hay secretos

Las estimaciones mundiales publicadas por la OMS en 2021 indican que alrededor de una de cada tres mujeres en el mundo (30%)  han sufrido violencia física y/o sexual de pareja o violencia sexual por terceros en algún momento de su vida. Este es el motivo de que se dedique un día al año a reflexionar acerca de cómo podemos cambiar esta situación que, desgraciadamente, continua.

Hoy es 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y me gustaría contaros la historia de una canción y cómo, gracias a ella, se logró acabar con una situación de abuso, una forma de violencia contra las mujeres y, desgraciadamente, también para las niñas y los niños. 


“Hay secretos livianitos / Que te llevan a volar / Y hay secretos tan pesados / Que no dejan respirar / No se tienen que guardar / Los secretos que hacen mal”, así dice con voz suave la letra “Hay secretos”, que acompaña esta entrada, del grupo argentino Canticuénticos. Gracias a ella, el año pasado, pudo solucionarse una situación terrible. Soleaba una mañana del curso pasado, cuando en una pequeña escuela de Zapala, un profesor de música les mostró esta misma canción a sus alumnos. Más tarde, una de esas niñas, de tan sólo siete años, se la mostró a sus hermanas. Al escuchar la letra, la mediana, que era víctima de un abuso, salió corriendo y la hermana mayor se dio cuenta de que algo pasaba. Así, acabaron descubriendo su secreto y que había sido abusada por un vecino. Posteriormente otras niñas del barrio denunciaron también y el caso llegó a juicio. El abusador fue condenado y la jueza de hizo que la canción sonara también durante el veredicto....

Mi recomendación de lectura de hoy es la letra de esa canción.


Hay secretos chiquititos

Que te invitan a jugar

Y hay secretos tan enormes

Que te vienen a asustar


Hay secretos livianitos

Que te llevan a volar

Y hay secretos tan pesados

Que no dejan respirar


No se tienen que guardar

Los secretos que hacen mal

No se tienen que guardar

Los secretos que hacen mal


Si no alcanzan las palabras

Para lo que hay que contar

Inventemos otro idioma

Siempre te voy a escuchar


Acá estoy

Quiero ayudarte, sé que decis la verdad

Ya no habrá que andar con miedo

Porque te voy a cuidar


No se tienen que guardar

Los secretos que hacen mal

No se tienen que guardar

Los secretos que hacen mal


No se tienen que guardar

Los secretos que hacen mal

No se tienen que guardar

Los secretos que hacen mal


Ya no habrá que andar con miedo

Porque te voy a cuidar


 



lunes, 21 de noviembre de 2022

Guerreras Persas

"Si te apresuras en el combate, la derrota de su fuerza marítima 
no causará el mismo daño que la de su ejército terrestre“ (Artemisia, I).


La presencia a lo largo de la Historia de mujeres guerreras persas no lo cuenta una antigua leyenda, sino numerosos ajuares funerarios de mujeres con jabalinas, lanzas, arcos o flechas, procedentes de tumbas excavadas que proporcionan pruebas de su existencia. 

Ocupa un lugar prominente entre ellas, Artemisia I, cuya biografía conocemos gracias a "Historias" de Heródoto (450 a.C.) Soberana de la ciudad de Halicarnaso, colonia persa de Caria, durante las guerras persas (o guerras médicas), fue comandante naval, dirigiendo cinco de los 70 barcos de la flota del soberano persa Jerjes I para combatir contra los griegos en las batallas de Artemisio y Salamina. 

Cuentan las crónicas de Heródoto que sus cinco barcos eran temidos por su extrema valentía. Se dice también que los griegos ofrecieron numerosas recompensas a quien lograse apresar a la feroz Artemisia, pero nunca nadie logró atraparla. De su gran valor como estratega hizo acopio cuando, durante la batalla de Salamina, Artemisia se percató que no tenía posibilidad de escapar. Entonces, embistió a un barco aliado, hundiéndolo con todos sus hombres. El comandante griego que la perseguía, observando la crueldad del ataque, consideró que su barco sólo podía ser de otro barco griego o de un desertor y abandonó su persecución. Así se salvó Artemisia. El gran Jerjes I, al conocer lo sucedido, dijo impresionado: “Mis hombres se han convertido en mujeres y mis mujeres, en hombres“.

Todas las reinas magas, tales como la que hoy escribe, conocemos la fiereza y fortaleza de las mujeres persas. La indignación por la muerte de Mahsa Amini, una joven de 22 años que murió tras ser detenida por la policía de la moral iraní, supuestamente por llevar indebidamente su hiyab, desencadenaron protestas en todo el país que, meses después no se han detenido. Bajo el lema 'Mujer, Vida, Libertad' sus reclamaciones han traspasado la lucha contra la obligatoriedad del velo, exigiendo mayores cuotas de libertad y democracia. Quizás, sin apresurarse en el combate, tal como decía Artemisia, pero luchando tan fiera y valientemente como ella. Todas vuestras batallas son las nuestras, guerreras.  

Lee.
Sueña.
Construye.

Bienvenida vuelta al sol. Se aproxima la nieve...




lunes, 3 de enero de 2022

El coloquio de los pájaros



Cuenta la leyenda que, cierto día, los pájaros comenzaron a cansarse de vivir en total anarquía.

Tras impetuosos soliloquios y alterados debates, decidieron que un grupo partiría en busca de Simurgh, el remoto rey de los pájaros, que, con su legendaria sabiduría podría ayudarles. 

El camino era largo y difícil pues, para llegar hasta el ave real, había que alcanzar el Käf, la montaña que rodea el planeta. Rodeada de siete valles y siete mares, varios fueron los que murieron y bastantes los que abandonaron antes de iniciar el viaje… 

Finalmente, sólo treinta pájaros lograron arriban a la montaña del Simurgh... Y, sólo allí, contemplando el aire, descubrieron que el Simurgh eran juntos, todos y cada uno de ellos….




Escrita por Farid Al-Din Attar (s. XII), un célebre poeta y místico musulmán persa, Mantiq Al-Tayr (o El coloquio de los pájaros) es considerada una de sus mejores obras y ha tenido un fuerte impacto en la espiritualidad persa.

Puedes conseguir la historia completa AQUÍ

¡Buena semana!

Cualquier día es bueno para leer.

miércoles, 1 de diciembre de 2021

Navidad de Cuento

Mi universo particular no lo simboliza un árbol, sino un libro. 
Adornemos de letras el hogar y soñemos poesía, adivinanzas, novelas, poesía. 

Hoy, nos centraremos en los cuentos para preparar la Navidad:
 ¿me acompañas?
¿nos compartes?

1 Adivinanzas de Navidad, de Alain Crozon
2 Azara, la olvidada Reina Maga, de Rebeca de la Fuente Gómez
3 ¡Cómo el Grinch robó la Navidad!, de Dr Seuss y Yanitzia James Canetti
4 Cuento de Navidad, de Charles Dickens
5 Cuentos de Navidad, de Roser Rius Camps, Carlos Sandonís
6 Cuentos para preparar la Navidad, de Béatrice Garel y Thomas Baas
7 El gran libro de los regalos mágicos, de Nathalie Choux, Mandana Sadat y Rémi Saillard
8 El inesperado regalo de Papá Noel, de Eva Heller
9 La mejor Navidad, de Chin-Yuan Chen
10 Las tres reinas de Oriente: La historia secreta de los Reyes Magos, de Teresa Duran
11 Las tres reinas magas, Melchora, Gaspara y Baltasara,  de Gloria Fuertes
12 Los Reyes Magos de Oriente, pop up de Lluís Farré y vvaa
13 Manual de Navidad para toda la familia, de Ana Alonso y Ximena Maier
14 Navidad en el bosque, de  Lluís Farré
15 Noche de luz (Colección Sueños de Intermón), de Teresa Campos
16 Papá Noel, de Raymond Briggs
17 Sueños de Nieve, de Eric Carle.
18 Un canguro por Navidad, de James Flora
19 Vamos, cuentos, a Belen, de  Ana Mª Romero Yebra y Ximena Maier Pan de Soraluce
20 Winter in White de Robert Sabuda
21 Ya es Navidad, de Stephen Lambert



¿Me ayudas a ampliar esta lista?

LEER NO SÓLO ENSEÑA: ABRE LAS PUERTAS AL MUNDO

martes, 9 de noviembre de 2021

"El remedio del Rey"

¿Conocéis la variedad de uva tinta shiraz o syrah?

Existe una hermosa leyenda que situa su origen en la antigua ciudad  de Shiraz, en Irán. 

Cuentan que el Rey Djemchid contemplaba ensimismado el cielo cuando vio pasar a una extraña ave, de colorido plumaje, que dejó caer, justo a sus pies, unas misteriosas semillas. 

Intrigado, el rey no dudó en sembrarlas a la mañana siguiente, con tan buena fortuna que, al tiempo, creció una frondosa planta que ofreció abundantes frutos, hasta entonces desconocidos.

El rey quedó prendado de su sabor y pronto se cultivaron en distintos parajes del reino.

Cierto día, el soberano solicitó almacenar la fruta en grandes tinajas de barro para poder consumirlas sin tener que esperar a la siguiente floración.

Guardadas las tinajas en los sótanos de palacio,  iniciaron su fermentación. 

Temiendo los sirvientes que el brebaje de olor extraño fuese nocivo, comenzó a circular el temor de que lo que en ellas se ocultaba era veneno. Se precintaron pues con un cartel que así lo indicaba.


Ese mismo rey contaba con un harén de numerosas esposas. Una de ellas, de carácter celoso y melancólico,  vivía atormentada y sin sonrisa jamás que la endulzara. Tan triste siempre estaba que una noche decidió abandonar su alma y entregarse a la muerte. 

En la oscuridad de la noche se acercó a las tinajas y bebió el vino pensando que el supuesto veneno acabaría con su desgracia... Y, atendiendo el mal, encontró una súbita alegría que se apoderó de ella, con una felicidad tan radiante que al presentarse ante el rey, éste quedó prendado de su amante. 

Desde entonces, viendo el efecto del brebaje, el rey decidió llamar a esa bebida Daroy é Shah, que significa "el remedio del Rey". De esta palabra persa deriva el nombre de Shiraz, la cepa de uva proveniente de esta región, que hoy se sigue utilizando para la elaboración de un delicioso y reputado vino....

¡Ten un buen día!





lunes, 8 de noviembre de 2021

¿Sabías que... Qamsar existe realmente?


Cuentan que Aglaya, la más joven y bella de las Cárites o Gracias griegas, portaba una rosa en la mano y que, dicha flor, había brotado de la mismísima Diosa Venus, al pincharse ésta con una espina. 

En un principio la rosa era blanca, pero cuando Aglaya se enamoró perdidamente del hermoso joven Adonis y éste murió, se volvió encarnada...

Símbolo de belleza para muchas culturas, su cultivo es milenario por sus numerosos usos, estéticos, ornamentales, cosméticos y medicinales. 


Qamsar es el lugar donde nací y de donde son también originarias mi madre Arashsahara y mi abuela Madamis. Existe realmente y es una derivación (ficticia) de Ghamsar, un pequeño pueblo que está situado en el centro de Irán.  Cuenta con aproximadamente 3.500 habitantes y existen crónicas de su dedicación a la fabricación de agua de rosas desde hace cientos de años. 

Ghamsar es considerado el centro de producción de agua de rosas más grande de medio oriente. ¡Incluso posee el privilegio de suministrarla para el lavado anual de la Kaaba en la Meca!.


Si quieres saber por qué es tan importante para mi, te recuerdo que puedes leer mi historia completa en "Azara, la olvidada Reina Maga", de Rebeca de la Fuente Gómez. Puedes comprar el libro AQUÍ


¿Conoces el agua de rosas y sus usos?
¿Qué sabes de la destilación de las flores?


miércoles, 20 de octubre de 2021

La importancia de llamarse... Azara

Azara, mi nombre, es de origen persa y significa "escarlata".
Variantes de mi nombre son: Azar, Azahara, Assar y Zaara.

Mi madre, Arasahara, lo eligió para mi porque de ese rojo intenso, entre el carmesí y el grana, son las rosas del campo que cultiva su familia desde hace varias generaciones en Qamsar.



En castellano existe el verbo azarar, que tiene dos significados: turbar, sobresaltar, aturdir, o sonrojarse, sentir vergüenza. 

Puede decirse tanto azararse como azorarse. Ambas son formas correctas, aunque se utilice más la segunda.

Como topónimo, Azara significa “pequeño fundo o granja”  (explotación agrícola reducida). Conozco, al menos, dos lugares que se llaman como yo:  Azara de la comarca Somontano de Barbastro (en Huesca) y Azara, en la provincia de Misiones (en Argentina). 

¿Cuántas Azaras conoces tu?
¿Sabes el significado de tu nombre?
¿Y por qué lo eligieron para ti?


¡Buen inicio de semana!!



jueves, 14 de octubre de 2021

¿Read or Treat?

Calabazas, brujas, murciélagos, uñas de rata, cuervos negros, esqueletos.... ¡Halloween!
¿Conoces el origen de esta celebración pagana?


Al caer la noche de la luna llena más cercana entre el equinoccio de otoño y el solsticio de invierno, se celebraba la noche de Samhain, el año nuevo celta y su festividad más importante. 

El año celta estaba dividido en una mitad mitad oscura, que comenzaba en el mes de Samonios (octubre-noviembre) y otra mitad clara, que iniciaba en el mes de Giamonios (abril y mayo).

La noche de Samhain era una fiesta de transición de un año a otro y también de apertura al otro mundo. En ella se desdibujaban las líneas que separaban el mundo de los vivos del de los muertos, haciéndose tan estrecha que los espíritus podían pasar por ella y volver a nuestro mundo.

Los muertos regresaban para visitar a sus seres queridos y juntos cenaban y celebraban el reencuentro. 

Para guiar a los espíritus se dejaban velas encendidas. 

Para evitar a los espíritus malvados, la gente se disfrazaba como ellos, con objeto de pasar desapercibidos. 

Además, era necesario proveer de comida a los espíritus malignos. Los sacerdotes druidas iban de casa en casa exigiéndola para ofrendar a Samhain. Si recibían lo pedido se hacía un trato (treat) y se iban en paz. Pero, cuando no se cumplía lo exigido, se maldecía la casa como trampa (trick). Este es el origen de la tradición de que los niños pidan caramelos de puerta en puerta.

El cristianismo decidió reconvertir esta festividad pagana en un evento religioso. El Papa Gregorio IV declaró el 1 de noviembre como Día de Todos los Santos y la noche anterior como Víspera de Todos los Santos. En inglés All Hallows Eve, que derivó en su nombre actual "Halloween"...

¿Tienes preparado tu disfraz?
¿Y un buen libro?
¿Read or Treat?


domingo, 12 de julio de 2020

Si fuera una niña...


Si fuera una niña, no estaría callada. Gritaría muy, muy, muy fuerte. Hasta que se abriesen las ventanas. Y cantaría muy alto, para que me oyesen los pájaros y, conmovidos de mi suerte, me izasen en vuelo hasta otro horizonte. Sería libre. Como son todos los niños. Como deberían ser todas las niñas. 

Si fuera más pequeña, la imaginación me salvaría de los días de incertidumbre que nos llenan a los adultos de miedos, de cobardía y podredumbre. Hay un hedor social de silencios que no se inmutan ante el recorte de derechos, los encierros indiscriminados, los colegios cerrados o el olvido de los ancianos. 

Se mueren los parques, cerrados.
Se mueren las risas, tapadas.
Se muere el amor, sin beso ni abrazo.

Yo si fuera niña, a lo peor estaría muerta y hubiera dejado de ser niña. El poso de la tristeza se anclaría en mi retina. Muy pronto olvidaría que tuve escuela, que jugaba en la calle, que me abrazaban y me hacían fuerte... 

En estos meses no he escuchado suficientes razones para entender este miedo atolondrado a la enfermedad y a la muerte. Lo que sí he visto es individualismo e improvisación, egoísmo, saturación de hospitales. Deficiencia de todos los vectores de lo público. Incremento de factores ensalzando las esferas privadas e individuales. Nula resiliencia. Escasa empatía. La gente callada, conmovida de su "gran esfuerzo" por lograr estar encerrada con toneladas de comida, las series de netflix, videoconferencias de whassap, redes sociales y palmaditas complices a las 8 en los balcones.

Debo ser muy cínica porque se han muerto 28.000 personas en España y yo sólo me acuerdo de que ha habido pocos pediatras posicionándose acerca de las consecuencias para la infancia de las decisiones políticas. Y seguramente también soy populista porque pienso en el ébola, el cólera, el chikungunya, el sarampión y la malaria, que, como todo el mundo sabe, son enfermedades de los pobres. Y quien es pobre debe aguantarse, que algo habrá hecho, como nacer, quejarse o dejar dominarse, que a saber. A veces también me acuerdo del hambre. Y de las guerras, pero esas son penas tan obvias, que bueno, me callo por no parecer pedante. 

Si fuera una niña, estaría indignada de que abriesen lo primero los bares. Conocer que se invierte tan poco en ciencia, en sanidad, en medio ambiente, en todo lo que no es hoy y ahora. Me molestaría bastante que lo económico estuviera siempre por delante. Nos quedaremos sin trabajo, dirían mis padres. Me quedaré sin colegio, madre. Me quedaré sin futuro, padre. Yo no entiendo que se cierren los colegios, sin asegurarse de que la educación llegue hasta el último niño, la última niña vulnerable. Será que aun no entiendo la supremacía de los bancos y el poder de las grandes empresas sobre la gente. Y no hablo de Amancio, mercadona, monarquía ni temas que den pie a algo de debate, que ya se sabe que, en tiempos de mordazas, malo, malísimo, como hables. 


Cuenta la leyenda que la muerte es inexorable pero que existen formas de vencerla. No hay nada más inmortal que amar. A los demás, a la gente, al pueblo, a tu especie, sobre todo a los más débiles. Quién sabe, igual algún día escribamos que, como pueblo, una vez vencimos a nuestro miedo...

En la sonrisa de la infancia creamos futuro.
Educando
Invirtiendo
Debatiendo
Compartiendo
Leyendo
Soñando
Avanzando
Pensando

martes, 10 de marzo de 2020

De algo hay que morirse...

Ayer hablé con mi abuelilla, de 90 años. Vive, por decisión propia, en una residencia de personas mayores. Me cuenta que el cierre del centro a visitas les ha deprimido y que ella es consciente de que "la peste ésta" le puede matar, pero también la gripe, una caída, un corte de digestión, o cualquier cosa, como ha sido siempre. A ella lo que más le preocupa es estar encerrada, que está triste y que de la soledad nadie se acuerda ni tiene cura...


Mientras, por todas partes cuentan tantas historias del coronavirus que, muy pronto, se convertirá en leyenda. En cambio del Dengue, que está extendiéndose con feroz virulencia por toda Sudamérica, se habla muy poco. Según un informe del 7 de febrero de la Organización Panamericana de la Saluden las primeras cuatro semanas de 2020 en la región de las Américas se han reportado un incremento de dos a tres veces más casos de dengue en comparación al mismo periodo del año previo. 


Más de tres millones de personas contrajeron la enfermedad en el 2019, un 30 % más que en el 2015, que hasta ahora había registrado el récord de contagiados. La enfermedad se transmite por la picadura de un mosquito infectado con uno de los cuatro serotipos del virus del dengue. El Aedes aegypti se reproduce en cualquier recipiente artificial o natural que contenga agua, por lo que se insta a la población en que eliminen reservorios de agua, malezas, etc.

El combate de los virus requiere de una ciudadanía activa y comprometida. Pensar como sociedad no como individuos y, desgraciadamente, estamos muy lejos y desentrenados. En España, así como en diferentes lugares de Europa, hace tiempo que han desaparecido las mascarillas. Hay desabastecimiento para las personas con enfermedades relevantes o alérgicas. Tampoco hay geles desinfectantes. Lo que sí que hay es miedo. Y yo creo que el peor de todos: el de estar solos. Ante los demás, como mi abuela. Ante la sociedad, cada vez más individualista. Ante el Estado, que no nos protege (¿dónde estás ahora querida Sanidad Pública?). Ante nosotros mismos, que no sabemos vivir, ni mucho menos morir, como se hacía antes, como se ha hecho siempre...

Y tú: ¿cómo estás viviendo la crisis del covid19?
¿Tienes miedo o desconcierto?
¡Buena semana!

lunes, 18 de noviembre de 2019

Un paraguas rojo de cuadros

Antaño me gustaba leer en los cafés; novelas, periódicos, ensayos... También me encantaba escribir poesía, especialmente en días como hoy, de ligera lluvia y mucho frío. 

De un tiempo a esta parte, sin embargo, disfruto este espacio observando a mi alrededor.

Estaba de gris la tarde y de capota vestidas las nubes, con aire de nieve. El café estaba rebosante de gente. Sentada enfrente mía una madre, con tres niños. El mayor hablaba fuerte, con la fuerza del niño feliz que sabe que crece y que tiene, esperándole, todo el horizonte. A su lado, otro niño de sonrisa callada, dulce, observando como yo, y con chirivías de magia en la mirada. En el regazo de la madre, sentada una niña. Apenas un año, despierta, inquieta, bella, fuerte y salvaje. La madre tenía el porte cansado, pero le brillaban los ojos. Con el pelo revuelto de hacer muchas cosas y la serenidad de su faz por maquillaje

Les observo. 

Cada vez más gente en el café. Al no encontrar mesas libres, algunas personas se van apelotonando en torno a las que estamos ya sentadas. Y entonces, una mujer, elegante, madura, de apenas 50 años, pasa entre las mesas chocando muy fuerte a la pequeña, que llora. Su madre se da la vuelta asustada.

-Señora, tenga cuidado. La ha dado a mi niña.
-Yo no he hecho nada.
-Pero señora, si me ha golpeado a mi también.
-¡Yo no he hecho nada!

Mirábamos la escena callados todos en la sala. La madre estaba petrificada, con el rubor de la indignación subiéndole desde las entrañas. Con el rabillo del ojo dudaba si ver a sus otros hijos, contestar a la malcriada, o quedarse como estaba.

-¡Mentirosa! ¡Tu has querido golpearme con el codo para no dejarme pasar!. ¡Yo no he hecho nada!¡nada!.¡mentirosa!.

Observábamos la escena inquietos, conscientes de que la mujer estaba avasallando a la pobre madre, en su quizás único café de la semana. En vete tu a saber qué celebración inocente, o en qué cotidianidad mancillada. Pero nadie dijo una palabra. Aun gritó un par de veces más la mujer antes de irse. La madre veíamos todos que estaba azorada. Pidió la cuenta, abrigó a sus niños rápidamente y se dispuso a marcharse. El mediano protestaba que no quería irse. Salían ya por la puerta (que nadie se acercó a abrirles) cuando un anciano llamó al niño.

- ¡Chaval! ¿Es tuyo el paraguas rojo de cuadros?
- si...

Y, acercándose, le entregó el paraguas a la par que, en un gesto casi inaudible, le acariciaba el cabello. Asomó una sonrisa en la madre...

Me hubiese gustado acabar mi café escribiendo acerca de alguna leyenda. Pero este era un café más triste y fue un paraguas rojo quien se llevó el pequeño atisbo de humanidad de la tarde, en un lugar que no era nada ni había motivos ni dramas para nadie... Me quedo pensando que hay pequeñas infamias escondidas en los gestos más sencillos (esos que pudimos hacer), en aquello que callamos y en lo que pudimos tomar parte...



¿Y tú? ¿tomas parte en las pequeñas batallas?

¿Lees, hablas, escribes u observas en los cafés?



lunes, 11 de noviembre de 2019

Las Horas perdidas


El tiempo de las risas siempre me parece breve y aquel destinado al llanto demasiado largo. 

El tiempo es una medida relativa. 

Desde los tiempos más lejanos, para medirlo, siempre se ha tomado como referencia algún movimiento o el período existente entre diferentes movimientos. En el caso de los años, la referencia ha sido, a menudo, el ciclo o movimiento que describe la tierra alrededor del sol, o el que realiza la luna en torno a la tierra.

En el calendario occidental, cuando empieza el año nuevo, al Sol le faltan 6 horas para completar la órbita. Así, en el segundo año, la tierra estará retrasada 12 horas. Al cabo de 4 años, un día completo. Nosotros contamos años de 365 días y, cada 4 años, durante los años bisiestos, sumamos veinticuatro horas más. 

Diferentes culturas han aproximado con mayor o menor certeza el tiempo, pero lo cierto es que existen horas perdidas... 

¿Cuántos libros dejarán de leerse en ese espacio? 
¿Cuántos besos no se dan?
¿Qué injusticias no logramos revertir?
¿Se enjugaran todas las lágrimas?
¿y tu? ¿qué harías en ese tiempo que no está?

Muy pronto os contaré qué hizo esta Reina Maga. 

De eso versará "Azara y el Misterio de las horas perdidas", donde os contaré mi camino en el tiempo olvidado... y... muchas otras cosas más


¡Dulce semana!

viernes, 8 de noviembre de 2019

¿Dónde he estado?

¡Muy, muy feliz día de otoño!

Son ya varias las vueltas que dieron la Luna y el Sol mientras yo callaba en este blog. Decía Platón que el tiempo era la imagen móvil de la eternidad: un ciclo en el que cada persona, cada acto, cada especie tenía precondicionado su destino... ¿sería el mio esperar un poquito más? uhmm...

Aristóteles unió a los días el concepto de movimiento. El tiempo entonces pasó a ser concebido como el número, la medida del movimiento según el antes y el después.

En la concepción judeo-cristiana se rompe la idea del eterno retorno y hay un cambio de mentalidad en el que se introduce el concepto de tiempo lineal: el mundo está inacabado y debemos perfeccionarlo.

El tiempo y sus diferentes visiones. Newton, Einstein, Davies... ¿Conoces los matices e implicaciones de las nuevas teorías?

En ese espacio he estado yo entretenida para contaros, más pronto que tarde, mi siguiente aventura. En ese espacio y en otros muchos espacios, pero ya sabéis que las Reinas Magas debemos guardarnos algunos secretos...

¿Existe algo más hermoso que un cielo abierto lleno de sueños?.

¡Buen fin de semana!



jueves, 26 de septiembre de 2019

De partos y ritos

Cuenta el gran geógrafo e historiador griego Estrabón en su obra "Geografía" (7 a.C) que el pueblo cántabro era digno y valeroso a tal extremo que quien caía prisionero prefería su muerte y la de todos su familiares antes que la esclavitud. 

Admirado por la valentía y fortaleza de las mujeres cántabras, contó en su libro III que eran ellas quienes transmitían la herencia y casaban a sus hermanos. Y cultivaban la tierra, y apenas daban a luz cedían el lecho a sus maridos y los cuidaban. Hay quien dice que eran tan iguales que los hombres "daban a luz con ellas"... 

Algunos consideran esta costumbre, que se denomina covada, como la prueba de la existencia de un matriarcado en el pasado entre los cántabros.

En realidad no estaba sólo presente en este pueblo, sino que se encontraba también entre astures, vascos, maragatos, ibicencos, corsossino, tibarenos, corsos y en algunos pueblos de América del Sur y Nueva Guinea.

La covada es un término etnográfico por el que se conoce a la costumbre presente en algunas culturas, en el momento de un nacimiento, mediante la cual el padre simula el parto. A veces consistía en la entrega del bebé al padre por parte de la madre para que éste se ocupara de él. Se considera un rito de legitimación del recién nacido. Otras voces, en cambio, dicen que la covada expresaría el deseo de parir del hombre. También hay quien piensa que con este rito lo que se hace es un reconocimiento expreso de la paternidad y desacredita el poder de la mujer como creadora...

Y hay quien simplemente cree que era una manera mágica de que los padres mostrasen su empatía con las madres en ese momento maravilloso, pero duro y difícil que es un parto. 

Hace casi un año yo fui mama de nuevo. Y, aunque esta vez nos encontrábamos muy lejos, estuvimos igual de juntos... 

¿Sería ese el verdadero sentido de nuestra particular covada?

¿Cómo fueron vuestros partos?

¿Y vuestros ritos?



¡Bienvenido Otoño!